Pasar cuatro navidades en la cárcel por hacer tu trabajo. Es lo que vivió el periodista José Rubén Zamora en Guatemala. Fundación por la Justicia presentará un nuevo vídeo en el que él y las periodistas Carmen Valeria Escobar y Melissa Rabanales contarán qué significa hoy informar en su país.

 

Guatemala es una democracia. Hay elecciones, hay leyes y hay jueces. Pero en los últimos diez años, muchas personas que investigaban la corrupción han acabado perseguidas, juzgadas o lejos de su país. Y lo más grave es quién las persigue: las mismas instituciones que deberían protegerlas.

 

Un país que quiso cambiar

Según la periodista Melissa Rabanales, hubo un tiempo de esperanza. Naciones Unidas puso en marcha en Guatemala una comisión, la CICIG, para ayudar al país a investigar la corrupción. La gente salió a la calle y parecía que todo iba a cambiar. Pero con el gobierno de Jimmy Morales la comisión fue expulsada y llegó de nuevo el retroceso.

 

Cuando la justicia se usa para castigar

Para la periodista Carmen Valeria Escobar, la gente en Guatemala tiene un nombre para lo que está pasando: el «Pacto de Corruptos». Es una alianza entre políticos, personas con mucho dinero y grupos de poder que usan las instituciones del Estado para no rendir cuentas y para perseguir a quien denuncia la corrupción.

Rabanales lo explica así: «en medio de una democracia, quienes inician esa persecución son las instituciones que imparten justicia». Es decir, los fiscales y los jueces. Escobar lo resume en una frase: «En Guatemala, la persecución al periodismo no siempre comienza con censura explícita. A veces comienza en los tribunales»

Agentes de la fiscalía de Guatemala

 

Cuatro navidades lejos de casa

José Rubén Zamora fundó elPeriódico y durante años sacó a la luz casos de corrupción. Ese trabajo le costó la libertad, y su periódico tuvo que cerrar. «Pasé cuatro navidades y cuatro cumpleaños en la cárcel, dos de ellos en aislamiento total», cuenta en el vídeo. Detrás de esa frase hay años sin su familia, sin su casa y sin poder hacer su trabajo.

 

Irse para poder seguir hablando

Según Rabanales, en los últimos años más de 20 periodistas de Guatemala han tenido que irse del país. No son los únicos. Cientos de personas, entre ellas fiscales, antiguos jueces, activistas y personas que defienden los derechos humanos, también se han marchado por miedo a ser acusadas y llevadas ante un tribunal.

 

Escuchar estas voces

En Fundación por la Justicia creemos que, sin periodistas libres, nadie puede saber lo que pasa ni defenderse de los abusos. Por eso queremos que estas historias se conozcan y que estas voces no se apaguen.

 

El vídeo, financiado por el Ajuntament de València, podrá verse en el perfil de Instagram de Fundación.

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