Los derechos trans: un repaso a España y al resto del mundo

Los derechos trans

El 29 de junio de 2021 es una fecha que muchos recordarán como el día en el que se dio un gran paso para el reconocimiento y protección de sus derechos fundamentales.

Ese día, en España, se aprobó un anteproyecto de ley que supondrá un cambio cualitativo para todas las personas del colectivo LGBTI.

En este artículo hacemos un repaso a dicha ley y te contamos qué es lo que está pasando en materia de derechos trans en el resto del mundo.

 

Un anteproyecto de ley que nos acerca a los derechos trans

El Consejo de Ministros de España ha dicho sí a un anteproyecto de ley que reconoce una igualdad real entre personas sin importar condición sexual o identidad de género; pero no solo se tienen en cuenta los derechos de las personas transgénero, esta “ley trans” también contempla a otros grupos dentro de la comunidad LGBTI.

Entre las medidas que recoge el borrador destacamos:

 

1. Libertad de autodeterminación de género

Este es uno de los cambios más esperados por toda la comunidad trans de España.

Hasta ahora, para que una persona pudiera cambiar su género y nombre en el DNI tenía que enfrentarse a un trámite que resultaba eterno y en el que, además, debía presentar informes psicológicos y demostrar que llevaba años en tratamiento hormonal.

No obstante, según la nueva ley bastará con la voluntad del interesado si es mayor de 16 años, aunque el cambio se podría llevar a cabo a partir de los 12 años con una autorización judicial, o a los 14 si tiene el consentimiento de sus representantes legales.

 

2. Promoción del empleo para mujeres trans

No cabe la menor duda de que este colectivo, y en especial las mujeres transgénero, han sufrido discriminación laboral durante años lo que las llevaba en muchos casos a ejercer la prostitución.

Sin embargo, con este cambio en materia de derechos trans, nos encontramos con campañas de promoción del empleo que además castigan la discriminación laboral que pudieran sufrir por su identidad de género.

 

3. Adiós a las terapias de conversión

Gais, lesbianas, personas trans… Todos ellos han vivido durante años con la etiqueta de «enfermos» y hasta han llegado a creer que así era. 

Es por eso que ahora quedan totalmente prohibidas las terapias encaminadas a cambiar su orientación sexual o de género llegando a ser castigadas con multas de hasta 150.000 euros.

Ni si quiera con el consentimiento del interesado se podrá llevar a cabo este tipo de intervenciones ya que atentan directamente contra la persona. 

 

4. Personas con capacidad de gestar podrán hacerlo gracias a la reproducción asistida

El derecho a la reproducción asistida fue arrebatado a mujeres bisexuales, lesbianas o solteras hace unos 7 años. Sin embargo, el recién aprobado anteproyecto viene a restaurarlo, así como ampliarlo a todas aquellas personas con capacidad de gestar.

Además, se facilita la filiación de bebés y, donde antes había que enfrentarse a un proceso de adopción por parte del progenitor que no gestó al recién nacido, ahora bastará con un consentimiento en los formularios oficiales de registro del menor.

 

5. Mayor reconocimiento para las personas intersexuales

Hasta ahora, los bebés intersexuales eran operados al nacer para determinarles un género binario: mujer u hombre, que los acompañaría durante toda su infancia.

Sin embargo, ahora quedan prohibidas este tipo de intervenciones a no ser que sean por motivos de salud. Además, se les ofrece a sus familiares la posibilidad de no identificarles con un género hasta pasado un año de vida.

 

6. La educación como la base del cambio

Con el fin de educar a las nuevas generaciones y evitar la discriminación en las aulas, también se contempla la formación en materia LGBTI tanto para profesores como para los propios alumnos.

El principal objetivo de este punto es crear un espacio seguro para todos los niños y niñas que puedan sentirse incomprendidos e incluso agredidos por “ser diferentes”.

 

Derechos trans en el resto del mundo: dos caras de una misma moneda

En materia de derechos trans, España sigue la estela de países como Noruega, Malta, Holanda o Dinamarca, aunque son algunos más los que ya cuentan con una ley que protege y defiende a este colectivo.

Sin embargo, si ponemos el ojo en otros continentes e incluso en la misma Europa, nos damos cuenta de que no todos remamos en la misma dirección.

En lugares como África no es que no haya una ley trans, es que no se reconoce tan siquiera su existencia. Es más, algunos países africanos llegan al extremo de contar con leyes que castigan las relaciones homosexuales, pero ni rastro de las personas transgénero; lo que las convierte en fantasmas de la sociedad sin reconocimiento, ni derechos, ni seguridad.

Pero no tenemos que irnos tan lejos para ver cómo no solo no se trabaja para mejorar las condiciones de vida del colectivo, sino que se retrocede poniendo en peligro la libertad y los derechos fundamentales de estos.

En países como Polonia, Hungría, Letonia, Bulgaria, Rumanía, entre otros, estamos siendo testigos de cambios a nivel político que promueven la homofobia y la transfobia entre la población.

Ejemplo de ello es Viktor Orbán, primer ministro de Hungría, quien consiguió que el Parlamento prohibiera la difusión de cualquier contenido de carácter LGBTI en lugares donde pudiera haber menores de edad. Medida homófoba que se asemeja a otras que ya llevan tiempo en funcionamiento en países como Rusia.

En definitiva, nos encontramos frente a dos Europas muy opuestas: una que lucha y protege los derechos trans y otra que fomenta la discriminación y el odio contra el colectivo.

 

¿Cuál es el futuro de los derechos trans en España y el resto del mundo?

A pesar del discurso de odio que oímos cada día por parte de partidos políticos de ultraderecha, el colectivo LGBTI en España no se queda callado e inunda las calles del país con manifestaciones. Reivindicaciones que también podemos ver extenderse por otros países.

Y es que muchos no son conscientes de lo peligroso que es difundir esos mensajes discriminatorios que solo consiguen aumentar las agresiones y asesinatos de personas inocentes. 

Aunque el futuro en materia de derechos trans no esté claro en todo el mundo, sí hay algo de lo que no cabe la menor dudano daremos ni un paso atrás.